Segundo día en Montpellier

La primera noche en Montpellier no resulta demasiado agradable. El viento arrecia y nuestra débil puerta tiembla ante él. Además el miedo debido a la inseguridad de nuestro apartamento me mantiene despierta.

Así que cuando el despertador suena a las 8 de la mañana nuestros cuerpos deciden obviarla, hasta las 10 de la mañana. Además, la ciudad en sí es pequeña así que entre hoy y mañana creemos tener tiempo suficiente para completarla.

img_1762

El acueducto de San Clemente

Nos despejamos y nos dirigimos al centro de la ciudad. Justo enfrente del arco de triunfo os comenté ayer que había un gran parque, que hoy queremos explorar. En uno de los extremos del parque se encuentra este acueducto, entiendo que neoclásico pues Montpellier no es una ciudad romana.

img_1765

Retazos neoclásicos

El parque es bastante bonito, y la verdad es que tenemos la gran suerte de contar con un día soleado que lo acompaña. Al salir, el parque da justo en frente del arco de triunfo, donde aprovechamos a sacar unas cuantas fotos sin la presencia de coches.

img_1777

O fotos artísticas de las mías

Aprovechamos también para dar una vuelta por el centro de la ciudad, hasta que las tripas empiezan a rugir y decidimos pararnos en un pequeño restaurante del centro. Este restaurante lo encontramos a través de Tripadvisor y se llama Jardino.

img_18021

Parece más rico de lo que en realidad fue

Al salir del restaurante, donde muchas voces españolas confluían, recorremos de nuevo las calles del centro de la ciudad hasta que empieza a caer la tarde. Se nos empiezan a acabar las ideas así que decidimos visitar un museo. Concretamente, el Musée Fabre. Básicamente una pinacoteca.

img_1835

Interior del Musée Fabre

Echamos la tarde en el museo, y al salir decidimos acabar lo poco que nos queda del centro, y volver a visitar el mercado navideño.

img_1832

Me encantan los colores de las contraventanas

Por la tarde, decidimos ir a hacer una siesta pues esta noche queremos salir a probar la noche de Montpellier, pero cuando nuestro cansado cuerpo toca la cama no nos despertamos hasta ya caída la noche.

Jesús y yo nos miramos. No estamos con ánimos de irnos de fiesta, ahora mismo. Así que decidimos ir al Domino’s Pizza y recuperar fuerzas para nuestro último día en Montpellier.

Nos vemos mañana!

Anuncios