1 día en Edimburgo

Pese a que pasamos la noche en Edimburgo, no llegamos a estar 24 horas en ella. En el momento de la partida, noté el arrepentimiento. Nunca me hubiera imaginado que ver esta ciudad en persona sería tan diferente de las fotos que había buscado tiempo antes. Había una época, en la que cuando buscaba fotos del Reino Unido pensaba: “Qué ciudades más feas”. Ahora me lo planteo. No te puedes fiar de las fotos. Edimburgo es una ciudad que hay que vivirla. Y para eso nos faltó tiempo.

Si aún así te encuentras en nuestra situación, y no puedes dedicarle más de 24 horas a esta ciudad, te explico cómo lo aprovechamos nosotros, por si te pudiera servir.

La noche en que llegamos a Edimburgo no es demasiado relevante para explicar pues no tuvimos tiempo material de visitar. Como os comenté en la entrada El día en que descubrí Escocia, viajábamos en familia, y con una menor. Es por eso que nuestros planes de cenar en un pub muy recomendado por Tripadvisor no fructificaron. Una chica muy simpática española nos informó de que en los pubs del Reino Unido no se admiten menores a partir de una cierta hora. Con lo que acabamos cenando en Five Guys, una hamburguesería muy rica.

No me dio tiempo a aprender qué era este edificio de la ciudad

Paseando por la Edimburgo nocturna no podía parar de pensar en Harry Potter o en Jack el destripador. Me los imaginaba paseando por esas calles, mucho más que por las calles londinenses. ¿Guardaba Edimburgo el encanto oculto de mi idea romántica de Londres? ¿Era así como me había imaginado la capital inglesa? Ciertamente, así es como me imaginaba las novelas de Sherlock Holmes o tantas otras.

Al acabar de cenar el cansancio y el frío nos consumieron por completo. No podíamos visitar nada más. Además, Edimburgo es más bonita a la luz del sol, pues la iluminación, como en Inglaterra, es bastante pobre. Nos retiramos al albergue, con la esperanza de descansar.

¡Buenos días!

Después de desayunar en el McDonald’s, nos dirigimos hacia la parte más elevada de la ciudad, donde se encuentra su castillo. El castillo no es como me esperaba. En España un castillo es un castillo. Aquí, el castillo de Edimburgo parecía más un palacio moderno. Preparad tiempo para esta visita, pues el castillo es como una Matrioshka, está lleno de pequeños secretos.

Torre del Castillo

Al acabar nuestra visita, bajamos la ancha calle que lleva hacia el centro de la ciudad. De camino, avistamos la Catedral. El edificio es precioso por fuera, así que parece obligatorio visitarlo por dentro, pero… Jesús y yo ya estamos preparados, y sabemos que para entrar seguramente nos harán pagar, algo que no nos gusta nada. También sabemos que en algunas catedrales, desde la entrada puedes hacerte una idea de cómo es la totalidad del edificio. Así que eso hacemos, entramos en grupo pero no profundizamos en el edificio más allá de la entrada. Creo que hemos tomado la decisión correcta.

Exterior de la Catedral

Seguimos bajando la calle y nos dirigimos hacia un destino que yo marqué como obligatorio en la lista: el Palacio de Hollyroodhouse, y no porque salte de alegría al pensar en visitar todos los palacios de esta ciudad, sino por las imágenes que he visto de su famosa abadía. Medio destruida, verdosa por el musgo… ¿os suena? Es posible que no, pero es una maravilla para los sentidos. Para visitarla, deberéis comprar la entrada a la totalidad del Palacio, pero os aseguro que este tampoco decepciona. Además, la audioguía es muy interesante, y es gratuita con la entrada.

La Abadía

Cuando llegamos a la abadía, el grupo se divide en dos. Parte se va a visitar los jardines, y yo, Jesús y su madre, Rosa, nos quedamos. Necesito respirar el ambiente de este lugar. No tengo todo el tiempo del mundo, y prefiero estar aquí. Si tuviera que describir esta abadía con una sola palabra, usaría la palabra “Poesía”. Pues pocas cosas he visto más inspiradoras que este edificio medio derruido. Tiene un aire post-apocalíptico, un aire melancólico.

Otra foto sólo para convenceros de su belleza

Al salir del Palacio, nos dirigimos hacia un tour por la ciudad subterránea que hemos contratado. En este tour nos explican cómo azotó la peste a la ciudad, diezmándola cruelmente. Es muy interesante y muy entretenido. Lo recomiendo encarecidamente.

Aquí se acaba nuestra visita, pero antes haremos una última parada: Calton Hill, la famosa foto que encuentras en Google de la ciudad, y que merece la pena visitar. Para nosotros, es una despedida a la altura de esta ciudad.

Calton Hill

Realmente, Edimburgo, me has enamorado total y absolutamente. Cuento los días que faltan para volver a verte.

Espero que sea pronto.

 

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